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Es peligroso.

Les comparto el correo de un compañero sobre esto que está pasando de la “inseguridad”:

Me llegó una cadena convocando a una marcha por la “inseguridad”.

Mi respuesta es la siguiente: no voy a ninguna marcha que no sea por más dignidad para todos y todas. Las respuestas están en otro lado. Allí no hay propuesta de vida para nadie.

Entre tanta tapa de “Su” en los medios pidiendo muerte y más penas, entre tanto discurso fácil, cómodo y vertiginoso, quizás sea bueno detenerse a pensar y fijarse bien dónde queremos estar, cuáles son las consignas que se están levantando y lo que viene detrás de ellas para tantos hermanos y hermanas.
Peligroso es no tener para comer, no tener donde dormir. Peligroso es ser acusado constantemente por la sociedad por haber nacido en la pobreza. Peligroso es ser llevado por la policía porque sí. Peligroso es no tener acceso a la educación y la salud.
Peligroso es que cuando las personas se movilizan sea pidiendo más muerte, más penas y más exclusión en lugar de reclamar con indignación por más humanidad para todos y todas.

Va una canción adjunta.
 

 
 
Dame pan para mi gente
da laburo pa mis pobres
que si mi pueblo trabaja
no va a haber crimen ni horrores
que si mi pueblo trabaja
no va a haber crimen ni horrores
 
Dame escuela pa los pibes
buen salario a aquel docente
que donde mi pueblo estudie
no va a haber crimen ni muerte
 
Da lo justo al que trabaja
da lo justo al jubilado
que cuando mi pueblo come
no hay futuro desquisiado
que cuando mi pueblo come
no hay futuro desquisiado
 
Gasta más en hospitales
paga más a los doctores
que cuando mi pueblo sane
no va a haber crimen ni horrores
 
Da trabajo al inmigrante
da progreso al provinciano
que donde hay pan y trabajo
somos todos como hermanos
que donde hay pan y trabajo
somos todos como hermanos.

Sin nombre.

Sin nombre

Sin nombre

De José Luis Murillo.

Sentires.

SENTIRES

 

LA EUFORIA DE LO NUEVO POR VIVIR

EL MIEDO A SOLTAR EL AMOR

LA ANSIEDAD DE LO DESCONOCIDO

LAS GANAS DE DECORAR MI VIDA DE MUCHOS COLORES

LA NOSTALGIA DEL COLOR FUNDIDO JUNTO A VOS

EL ABISMO DE UN CAMINO QUE SE HACE DOS

LA DISTANCIA DE DOS ALMAS FUSIONADAS

LA ALEGRIA ANIÑADA POR NUEVOS CAMINOS ENCONTRADOS

LA MIRADA HACIA ATRÁS DEL CAMINO CONOCIDO Y AMADO

CAMINO DE PLENITUD Y AMOR SIN LIMITES

CAMINO DE LLAGAS QUE AUN ARDEN… MUCHO

CERTEZAS QUE DESCONSUELAN

CERTEZAS QUE MOTORIZAN, QUE MARCAN SENDEROS QUE NO TIENEN VUELTA ATRÁS

CERTEZAS QUE DUELEN POR EL HECHO DE SER CERTERAS, INAMOBIBLES

CERTEZAS QUE OJALA UNO NUNCA HUBIESE ENCONTRADO

AMOR DESMEDIDO, ENTREGA SIN CONTROL, QUE NO TIENEN REPROCHE DE HABER SIDO ENTREGADOS….SOLO ORGULLO POR HABERLO SIDO

CORAZON MORADO DE TANTOS MAGULLONES, PERO FELIZ POR SER USADO, POR SER PARTE DE UNA VIDA INQUIETA

CORAZON CON CICATRICES, ALGUNAS ABIERTAS, OTRAS SUTURADOS POR MANOS AMOROSAS Y DULCES

CORAZON ACARICIADO POR AMIGOS, HERMANO, DIOSES

PERO NO POR SU DUEÑO……..

CUANTO CAMINO ME FALTA PARA APRENDER A ACARICIAR MI CORAZON…

ES EL CAMINO MAS LARGO, PERO EL QUE ME LLEVARA A LA PLENITUD

 

 

Autor anónimo.

“La sonrisa oscurecida, sombras que surcan los ojos.

Sombras de tristeza.

Ese ser pero no.

Mentiras, mentirme, mentirles. Creérmelo, no ser creído.

Dolor, mucho dolor oculto. O tal vez no.

Fingir que no está; harto difícil.

Extrañarte, mucho.

Desear que las cosas sean distintas. Saber que no pueden serlo. Igual desearlo.

Ese ¿por qué? eterno, seguido de ese ¿cómo hacer para que no sea?

Y el miedo de querer tenerte cerca. De saberte sola.

Y de nuevo: ¿por qué?

Atrapado en mares, mares de males para escapar. Castigando el cuerpo y la mente, contaminándolos.

Desencajado, confundido, solo. En realidad acompañado, sintiéndome solo; buscando sin encontrar, sin saber qué. Y seguir castigándome, y dejar de ser yo, y transformarme para cobijarme, para huir.

Y volver a escapar; y más confusión. Perdido en los miedos, queriendo ser niño.

Luchar, y salir, pero sin entender.

Un recreo, paz. Y de nuevo tormenta, larga, demasiado larga.

Reposar intranquilo en el fondo. Y recomenzar, buscar razones. Y llorarlas, y hacerme cargo que están, que son parte mía.

Y empezar a decidir; dejar de qué las cosas me pasen.

Construirme eligiendo.

Dejar lo que me destruye a un lado, es una decisión. Tiene que serlo.

Y escribir llorando, porque es hermoso animarse.”

De Hernán Lopez Echague.

No piense. No experimente sensaciones. No pregunte. No responda. No discuta. No caiga en la tontería de la incertidumbre. No beba. No fume. No juegue. No haga el amor. No crea en su hijo. Tampoco en su hermano. No escuche. No opine. No vote pavadas. No pida, y, desde luego, menos aún exija. No atienda el teléfono. No llame. No desee. No mire. No interprete. No cometa el desliz imperdonable de apasionarse por una idea. No exprese solidaridad. No crea en su amigo. Tampoco en sus padres. No abrace. No distinga. No analice. No juzgue. No duerma tranquilo. No confíe. Si oye ruidos raros en su casa, salte de la cama, tome la escopeta y dispare en defensa propia. No abra la puerta. No extienda la mano. No ayude. No colabore. No bese. No cante. No sonría. Busque otra vereda cuando en la suya, a lo lejos, advierta un grupo de gente extraña, oscura. No goce ni padezca la vida.

Los grandes medios de comunicación siempre actúan de puente entre el poder y la sociedad, cuando no de voceros. Y la conducen según sus antojos. La razón es sencilla. Son empresas, enormes en muchos casos, que responden a una serie de intereses ideológicos y comerciales que habitualmente poco tienen que ver con la búsqueda de una sociedad mejor. Existe una clara afinidad, en oportunidades familiar y generalmente ideológica, entre la clase social que dispone de los medios de producción material y la que dispone de los medios de producción intelectual. Una sociedad de hecho.

Dos jóvenes roban tres chorizos en una carnicería; a una señora le arrancan la cartera; violan a una joven. Los diarios titulan: “Escalada de violencia”. Y en cada esquina comienzan a hablar de la escalada de violencia. “Así no se puede vivir”. “Queremos orden”. “Para eso pagamos nuestros impuestos”. “Los meten presos por una puerta y los sacan por otra”.

Entonces, los grandes medios de comunicación resuelven auscultar el ánimo de la gente. Una encuesta de tono inductivo: “¿Tiene miedo?”. Por supuesto que lo tengo, si he visto al carnicero putear y a la señora y a la madre de la joven llorar. Los medios difunden el resultado: “El 78 por ciento de la población tiene miedo”.

Los desocupados marchan por las calles exigiendo pan y trabajo. Los diarios titulan: “El centro de la ciudad fue un caos”, y en la nota editorial se preguntan: “¿Hasta cuando?”. La gente, entonces, absorbe y dice por todas partes: “Queremos orden”. “La libertad de uno termina donde comienza la del otro”. “Es inconcebible” . Los medios hacen la encuesta: “¿Qué opina de las manifestaciones que entorpecen el tránsito?”. El 75 por ciento las rechaza. A la mañana siguiente, los medios informan: “La gente está harta de esta situación, lo dicen las encuestas”.

Así las cosas, el miedo que los propios medios de comunicación crearon y propagaron, cobra un irrefutable aire de legitimidad. Porque “es la gente” la que está harta. Una realidad engañosa que cumple su cometido: sumergir a la sociedad en la quietud, en la ausencia de participación, en la desconfianza.

La noticia se ha convertido en mercancía, y el miedo es una etiqueta que vende. Fascinados por la forma, por el amarillismo, los grandes medios han hecho a un lado el fondo de la cuestión.”

Ser Groso.

De un viejo mail que me mandó la Osa:

SER GROSO…


Cuando el GROSO compra galletitas Variedad, le vienen todos pepitos y mini melba.
El GROSO no se queja si la noche no es larga y tampoco se deja si el tinto se acabó.
El GROSO juega a la Ruleta Rusa con el arma totalmente cargada. Y gana.
El GROSO compra fernet Capri y le queda como si fuera Branca.
Cuando Jesús en la montaña multiplicó los panes, el GROSO le dijo: ‘Dejá flaco, traje facturas’.
Batman tiene un pijama del GROSO.
El GROSO culpó a la noche, culpó a la playa, y culpó a la lluvia.
El GROSO es el único que cuando quiere celeste no le cuesta. Simplemente mezcla azul y blanco.
Si la montaña no va a Mahoma, el GROSO se la empuja.
Al GROSO siempre le funciona el ‘Abra aquí’ de las galletitas.
Cuando las ovejas no pueden dormir se ponen a contar GROSOS.
Cuando Dios dijo: ‘Hágase la luz’,el GROSO ya estaba jugando a la Play 2
El GROSO puso de moda las remeras A+ pero no las usa porque dice que son de careta.
Jesús nació en el 1962 A.G.
El GROSO compra todo lo que Mastercard no puede.
El GROSO le cobra la renta al Señor Barriga.
El primer día Dios hizo la luz, y vio que era bueno. El segundo día hizo al GROSO, y se dijo a si mismo ‘me zarpé’.
El GROSO si quiere te quita lo bailado.
Cuando el GROSO elimina un archivo, la computadora nunca le pregunta si está seguro.
El GROSO no sólo dividió las aguas, sino que también les sacó raíz cuadrada y está evaluando la posibilidad de elevarlas al cubo.
El GROSO puede estornudar con los ojos abiertos.
Alrededor del GROSO hay señal Wi-Fi.
Si el GROSO se va a Sevilla, no sólo conserva su silla, sino que cuando vuelve tiene también un banquito y una reposera.
Cuando el GROSO juega al metegol, mete los goles de rabona y tira caños.
En realidad la guitarra es del GROSO, sólo que se la presta a Lolo.
Jehová es testigo del GROSO.
El GROSO hizo un pacto con el Diablo. Ahora Lucifer está hasta las pelotas.
El GROSO invita a almorzar a Mirtha Legrand.
El GROSO sabe distinguir entre ‘Tire’ y ‘Empuje’.
El GROSO tiene un profundo respeto por las empanadas que bailan en la calle.
No existen las lesbianas, sólo mujeres que nunca conocieron al GROSO.
El GROSO es tan GROSO que de chico cuando decía ‘basta para mí’ era ‘basta para todos’.
Están estudiando aplicar un nuevo método de calificación en las escuelas: Mal – Regular – Bien – Muy Bien – Excelente – GROSO.
El GROSO no presta atención, la regala.
El GROSO puso dólares, y recibió dólares.
El GROSO es válido también en Córdoba y Mendoza.
El GROSO es sujeto y predicado al mismo tiempo.
Cuando el GROSO deja una mina le dice: ‘No soy yo, sos vos.’
El GROSO se merece el jugo Tang que le da Jaime.
Si el GROSO mira la cinta de ‘La llamada’, a los siete días se muere la nena del pozo.
El GROSO no está a la derecha de Dios Padre, él se sienta a upa.

Esto me lo pasó la Mabe, que lo disfruten:

(ahora si completo)

“En nombre de lo mejor que hay en ti, no sacrifiques este mundo a los peores. En nombre de los valores que te mantienen con vida, no permitas que tu visión del hombre sea distorsionada por lo feo, lo cobarde, lo inconsciente en aquellos que nunca han conseguido el título de humanos. No olvides que el estado natural del hombre es una postura erguida, una mente intransigente y un paso vivaz capaz de recorrer caminos ilimitados. No permitas que se extinga tu fuego, chispa a chispa, cada una de ellas irremplazable, en los pantanos sin esperanza de lo aproximado, lo casi, lo no aún, lo nunca jamás. No permitas que perezca el héroe que llevas en tu alma, en solitaria frustración por la vida que merecías pero que nunca pudiste alcanzar. Revisa tu ruta y la naturaleza de tu batalla. El mundo que deseas puede ser ganado, existe, es real y posible; es tuyo.
“Pero ganarlo requiere de una dedicación total y una ruptura total con el mundo de tu pasado, con la doctrina de que el hombre es un animal de sacrificio, que sólo existe para el placer de otros. Lucha por el valor de tu persona. Lucha por la virtud de tu orgullo. Lucha por la esencia del ser humano: su mente racional y soberana. Lucha con la radiante certeza y la absoluta rectitud de saber que tuya es la Moral de la Vida y que tuya es la batalla por cualquier logro, cualquier valor, cualquier grandeza, cualquier bondad, cualquier alegría que alguna vez haya existido en esta Tierra.
“Vencerás cuando estés listo para pronunciar el juramento que yo hice al comienzo de mi batalla. Y para aquellos que quieran conocer la fecha de mi retorno, voy a repetirlo ahora, para que lo escuche el mundo entero: ‘Juro por mi vida, y mi amor por ella, que jamás viviré para nadie, ni exigiré que nadie viva para mí’.”
La rebelión de Atlas.
Ayn Rand.

Personalidades.

Esto primero que elegí para compartir es un párrafo de  “Sobre héroes y tumbas”, de Ernesto Sabato:

“..siempre es terrible ver a un hombre que se cree absoluta y seguramente solo, pues hay en él algo trágico, quizás hasta de sagrado, y a la vez de horrendo y vergonzoso. Siempre…llevamos una máscara, una máscara que nunca es la misma sino que cambia para cada uno de los papeles que tenemos asignados en la vida: la del profesor, la del amante, la del intelectual, la del marido engañado, la del héroe, la del hermano cariñoso. ¿Pero que máscara nos ponemos o qué máscara nos queda cuando estamos en soledad, cuando creemos que nadie, nadie, nos observa, nos controla, nos escucha, nos exige, nos suplica, nos intima, nos ataca? Acaso el caracter sagrado de ese instante se deba a que el hombre está entonces frenta la Divinidad, o por lo menos ante su propia e implacable conciencia.”

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